Mérida, Yucatán. - Abrir un restaurante en Yucatán se ha convertido en un riesgo considerable. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) estima que seis de cada diez establecimientos no logran pasar su primer año de operación, lo que pone de manifiesto la fragilidad del sector a pesar de su creciente proyección gastronómica.
Israel López García, presidente de Canirac Yucatán, indicó que actualmente no existe un registro preciso de cierres en 2026. "Muchos restaurantes inician sin incorporarse a la cámara y dejan de operar antes de formalizar su vínculo con nosotros", explicó. Por lo tanto, este dato debe interpretarse como una aproximación y no como una cifra oficial.
Los desafíos para los nuevos restaurantes comienzan desde el momento de su apertura. Los empresarios deben hacer frente a gastos como renta, salarios y servicios antes de consolidar una clientela. Este complicado escenario se agrava cuando los costos no son compensados por una afluencia suficiente de clientes. López García resaltó que "por esta razón, se observa una alta rotación de negocios que abren y cierran en poco tiempo".
A esto se suma un año difícil para el sector, ya que desde febrero se han reportado ventas a la baja. Muchos restaurantes han tenido que ajustar sus horarios y plantillas laborales para equilibrar costos sin comprometer la operación. Aunque hubo incrementos temporales durante algunas festividades, estos no fueron suficientes para estabilizar el panorama general. A nivel nacional, durante el Mundial de Fútbol 2026, la Canirac reportó que cinco de cada diez restaurantes tuvieron un rendimiento inferior a lo habitual.
La combinación de reconocimiento y mortalidad en la industria resalta la desigualdad entre los establecimientos. Aunque la gastronomía yucateca recibió premios de la Guía Michelin en 2026, esto no garantiza la viabilidad de los micronegocios, que constituyen el 96% del sector. El mantenimiento de una plantilla estable también es un desafío, ya que la rotación laboral afecta directamente la calidad del servicio y las ventas, generando una presión adicional sobre los nuevos emprendedores.
Con información de poresto.com

