Irapuato, Guanajuato. - La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que no se impondrá el acueducto Solís-León "por la fuerza". Durante su conferencia de prensa en Guanajuato, destacó que actualmente se lleva a cabo un diálogo con las comunidades afectadas para evaluar si la obra es viable o si es necesario considerar alternativas para el suministro de agua a León y otros municipios.
Sheinbaum mencionó que parte de la resistencia proviene de habitantes de Acámbaro, quienes fueron desplazados por la construcción de la presa Solís. Estos ciudadanos argumentan que no recibieron la compensación prometida por el Gobierno Federal y, por ello, se sienten legitimados para exigir una remuneración adecuada antes de ceder el derecho de vía para el nuevo proyecto.
“Si no nos han remunerado con lo anterior, ¿por qué les voy a dar el nuevo derecho de vía?”, citó la mandataria.
La presidenta subrayó que la oposición al acueducto no implica necesariamente un rechazo absoluto. Muchas veces, los habitantes solicitan otras necesidades para sus comunidades, como la construcción de caminos, a cambio de permitir el desarrollo de la obra.
La decisión final sobre el acueducto dependerá de los trabajos con las comunidades y de la evaluación de alternativas técnicas para garantizar el abastecimiento de agua a León. Esta obra implica una inversión estimada de 15 mil millones de pesos, incluidos en la estrategia federal Agua para Guanajuato.
Sheinbaum concluyó asegurando que no se buscará imponer el proyecto y que el objetivo será alcanzar acuerdos constructivos. Informó que la Comisión Nacional del Agua está facilitando las negociaciones, con el apoyo de la Secretaría de Gobernación, y hasta la fecha se han realizado alrededor de 40 reuniones con las comunidades.
Con información de agoragto.com

