Morelia, Michoacán. - Los conflictos entre padres y divorcios son factores que contribuyen a la desaparición de niños en el estado, según lo afirmado por Alfredo Tapia Navarrete, comisionado de Búsqueda. Este fenómeno representa un 0.1% del total de casos de menores desaparecidos, donde la mayoría de estos sucesos se logran aclarar.
El comisionado añadió que aunque los niños no son los responsables de su ausencia, los casos relacionados con problemas familiares, como los divorcios, no se catalogan como desapariciones forzadas. De acuerdo con su experiencia de más de cinco años en la Comisión, la resolución de la mayoría de estos casos prevalece.
En Michoacán, la sustracción y retención de menores es considerado un delito severo, con sanciones más graves cuando el perpetrador es un familiar o tutor que ha perdido la patria potestad. De 2021 a 2025, la Fiscalía General del Estado registró 50 investigaciones por este delito, con una más en el año en curso.
Tapia destacó que las áreas con mayor incidencia de este delito incluyen municipios como Morelia, Tarímbaro y Uruapan. El Artículo 177 del Código Penal establece penas de entre ocho y 15 años de prisión, además de multas económicas, dependiendo de la relación del infractor con el menor.
“Quienes no tienen parentesco con el menor y cometen este delito enfrentarán sanciones similares de prisión y multas significativas”, explicó el comisionado. El caso en curso que se investiga refleja la complejidad del fenómeno, específicamente en contextos de violencia familiar.
El análisis subraya que la interacción entre conflictos familiares y las desapariciones infantiles demanda mayor atención y recursos para su prevención.
Con información de quadratin.com.mx

