{ "@context": "https://schema.org", "@type": "NewsArticle", "headline": "Celebración del ballet en Camagüey a través de recuerdos vivos", "description": "Emotivo evento en Camagüey revive la historia del ballet y su legado.", "datePublished": "2026-04-29T16:24:10.409370", "dateModified": "2026-04-29T16:24:10.409386", "author": { "@type": "Organization", "name": "Redacción" } } Camagüey, Cuba. – La Barcarola de Jacques Offenbach resonó en el Lucem Café, marcando un momento especial en el que dos bailarinas, María Eugenia Reyes Dupuy y Doris Pérez Venegas, revivieron su pasión por la danza. A pesar de los más de setenta años que ambas cargan en la vida, su espíritu juvenil y su compromiso con la danza brillaron en el escenario. María Eugenia, quien rememoró el inicio del ballet en Camagüey, evocó el establecimiento de la primera escuela de ballet en 1936 por Gilda Zaldívar. Contó cómo el Ballet de Camagüey fue fundado casi accidentalmente en 1967, cuando el bailar al ritmo de la música se convirtió en una pasión colectiva en lugar de un proyecto preconcebido. La comunidad se unió, creando un legado que ha perdurado a lo largo del tiempo. Durante el evento, Doris compartió su experiencia con la danza, haciendo hincapié en los sacrificios y desafíos enfrentados durante sus inicios. Las condiciones eran difíciles, pero el amor por la danza nunca flaqueó. Dijo que su carrera no fue solo un oficio, sino un destino, llevándola a habitar profundamente cada personaje en el escenario. El encuentro fue también un acto de memoria colectiva, recordando a figuras clave que moldearon sus trayectorias profesionales y personales. La celebración se convirtió en un testimonio de la importancia de la danza como una red de vidas interconectadas, donde el legado se transmite de generación en generación. A medida que se despidieron, dejaron en claro que, aunque el tiempo pueda cambiar muchas cosas, su amor por la danza permanecerá. La historia del ballet en Camagüey sigue viva en las nueva

