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Cultura

La Tradición del Niño Dios: Un Vínculo Cultural que Persiste en México

La costumbre de "levantar al Niño Dios" y la Rosca de Reyes continúan siendo importantes para la identidad y fe de las familias mexicanas.

Por Redacción1 min de lectura
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Ciudad de México. – La arraigada costumbre de “levantar al Niño Dios”, especialmente en el Día de Reyes (6 de enero) y el Día de la Candelaria (2 de febrero), sigue siendo un pilar cultural y de fe para numerosas familias mexicanas, a pesar de una perceptible disminución en su práctica. Esta tradición simboliza la huida de la Sagrada Familia a Egipto para proteger al Niño Jesús de las intenciones del rey Herodes. El ritual inicia con la partida de la Rosca de Reyes, donde el muñeco del Niño Jesús es ocultado. Quien lo encuentra se convierte en su “padrino” o “madrina”, asumiendo la encomienda de cuidarlo y presentarlo en la iglesia durante la celebración de la Candelaria. Este acto representa la protección y el cuidado que San José y la Virgen María ofrecieron al infante. Si bien la práctica ha mermado con el paso del tiempo, su significado cultural y religioso permanece intacto. En el Día de la Candelaria, los padrinos acuden a la iglesia para que el Niño Jesús sea bendecido, culminando con una comida especial compartida con seres queridos. La tradición de la Rosca de Reyes trasciende el mero disfrute gastronómico, consolidándose como un momento de unión familiar y un recordatorio de la trascendencia de la fe y las costumbres en la vida de los mexicanos.

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