Ciudad de México, CDMX. - El documental "O cómo me convertí en un apocaliptimista", dirigido por Daniel Roher y Charlie Tyrell, se estrenó recientemente en Netflix y ha suscitado reflexiones sobre la inteligencia artificial (IA). Filmado tres años antes del actual auge de este tema, el documental se adentra en el impacto que la IA tiene en nuestra vida cotidiana y las disyuntivas que plantea.
En el transcurso de 104 minutos, los cineastas exploran la influencia de compañías que lideran el desarrollo de la IA, así como las preocupaciones generadas por la posibilidad de que estas tecnologías transformen radicalmente el mundo. Roher entrevista a figuras de diversas posturas sobre la IA, incluyendo al popular autor Yuval Noah Harari y ejecutivos de empresas como OpenAI y Google DeepMind. Sorprende que personalidades como Elon Musk y Mark Zuckerberg no participaran en el proyecto por razones no especificadas.
La narrativa del documental se enriquece con animaciones y una estructura episódica que mantiene el interés, desafiando al espectador a considerar la ambigüedad sobre el futuro de la IA. "Ni los creadores de la IA saben bien qué están haciendo", señala Roher, reflejando la incertidumbre que rodea a esta tecnología emergente.
A medida que las audiencias enfrentan un constante bombardeo de contenido audiovisual, el documental no ha logrado posicionarse entre las producciones más vistas en México. Sin embargo, los realizadores presentan su obra como una “pepita de oro” que invita a los espectadores a cuestionar si el futuro que nos depara la IA será más similar a WALL-E o a un sistema como Skynet.
Con el avance imparable de la tecnología y sus implicaciones, estos dilemas sobre la IA resuenan eco en la historia, donde el temor a lo desconocido ha sido un tema recurrente desde Mary Shelley hasta el presente.
Con información de lja.mx

