Ciudad de México, CDMX. - Estanislao Bachrach, especialista en neurociencia y doctor en biología molecular, señala que la frustración es una parte normal del crecimiento en adolescentes y esencial para su desarrollo emocional. Durante una reciente entrevista, Bachrach abordó los retos que enfrentan padres e hijos en un mundo que tiende a evitar el malestar.
El neurocientífico advierte que muchos adultos temen que sus hijos enfrenten frustraciones, lo que puede llevar a la sobreprotección. “La frustración no es un fracaso, es información”, subrayó Bachrach, quien considera fundamental que los jóvenes aprendan a tolerar situaciones incómodas.
Bachrach analiza además el impacto que ha tenido la pandemia y el uso excesivo de pantallas en la forma en que los adolescentes manejan el displacer. La inmediatez proporcionada por las tecnologías ha aislado a los jóvenes de experiencias que implican esfuerzo o rechazo, lo que complica su adaptación a la vida real.
El especialista aconseja a los padres evitar resolver problemas de inmediato y fomentar la comunicación. “Validar lo que sienten y compartir experiencias propias de frustración contribuyen a un mejor manejo emocional”, dijo. A través de modelar comportamientos positivos, los adultos pueden influir en la capacidad de sus hijos para enfrentar adversidades.
En un entorno en el que cada vez más adolescentes presentan síntomas de ansiedad y estrés, Bachrach subraya que la búsqueda de ayuda no es un signo de debilidad. “Hablar con un adulto de confianza o buscar terapia puede ser crucial para aprender a enfrentar las dificultades”, concluyó.
La creciente preocupación por la salud mental de los jóvenes resalta la importancia de abordar la frustración como parte del proceso de maduración. La capacidad de nombrarla y pedir apoyo se considera vital para su desarrollo hacia la adultez.
Con información de prensalibreonline.com.ar

