Más de 4.300 niños, niñas y adolescentes de 124 escuelas participaron en actividades educativas en el Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo durante 2025. La iniciativa tiene como objetivo fomentar el aprendizaje fuera del aula y fortalecer el vínculo de los estudiantes con su entorno natural.
Datos clave
- Participantes: más de 4,300 estudiantes.
- Escuelas: 124 establecimientos educacionales.
- Año: 2025.
El programa “Naturaleza que Enseña”, desarrollado por Fundación Cosmos en colaboración con la Facultad de Educación de la Universidad Alberto Hurtado, busca convertir los humedales en aulas naturales. Este enfoque pedagógico permite a los estudiantes aprender a través de la observación y la interacción directa con el entorno. Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos, destaca que estos espacios son plataformas clave para la educación, ya que conectan conceptos académicos con experiencias prácticas.
La creciente exposición de niños y adolescentes a dispositivos digitales representa un desafío. Un estudio del Centro UC de la Familia y la Escuela de Trabajo Social indica que el 67% de los cuidadores mencionan que los menores utilizan pantallas diariamente. En este contexto, los humedales ofrecen una alternativa educativa que combina aprendizaje práctico con disfrute del medio ambiente.
¿Qué significa para los estudiantes?
Aprender en humedales transforma la perspectiva de los estudiantes sobre la naturaleza. Desde una experiencia única en el Humedal Río Maipo, los participantes interactúan con el ecosistema y comprenden su relevancia. Urrejola señala que estas vivencias pueden cambiar la relación de los estudiantes con su entorno, fomentando un compromiso más profundo hacia la conservación ambiental.
¿Cómo se implementa este modelo en otros lugares?
El programa se encuentra en fase piloto en seis escuelas de San Antonio y Santo Domingo, con la intención de replicar el modelo en otros humedales del país. Esta experiencia busca ampliar la educación ambiental más allá de la conservación, convirtiendo los humedales en centros de aprendizaje integrales.
La propuesta se complementa con otras iniciativas, como el proyecto en el Humedal Baquedano de Llanquihue, que también busca educar sobre el valor ambiental y cultural de estos ecosistemas a través de experiencias interactivas.
A medida que se desarrollan estas iniciativas, se espera que los humedales se reconozcan no solo como espacios de conservación, sino también como laboratorios naturales que promueven la educación y la ciencia en contacto directo con la naturaleza.
Con información de elmostrador.cl

