Cox, Baja California. - Enrique Riquelme, presidente ejecutivo del Grupo Cox, ha ganado notoriedad tras su reciente candidatura a la presidencia del Real Madrid, a pesar de no haber logrado el objetivo. Su empresa ha sido seleccionada para llevar a cabo la construcción de la primera fase de la desaladora de Rosarito, un proyecto valorado en 304 millones de dólares, que proporcionará 190 millones de litros diarios de agua potable a la región.
Este proyecto, relacionado con el Plan Nacional Hídrico, está diseñado para atender las necesidades de los municipios de Playas de Rosarito y la zona suroeste de Tijuana. La ejecución tomará aproximadamente tres años y la competencia incluye tareas de ingeniería y suministro de equipos especializados.
Al respecto, Riquelme destacó: "Este proyecto reafirma nuestro compromiso con México", vinculándolo a la reciente adquisición de Iberdrola México y la estrategia de expansión del grupo en Latinoamérica.
Su compañía ha crecido notablemente, no solo en el ámbito energético, sino también como una nueva figura en el ámbito social. Riquelme ha sido visto en eventos destacados y en viajes a lugares como Marbella, donde combina reuniones de negocios y actividades de ocio.
La fortuna de Riquelme se originó en América Latina, donde se trasladó a Panamá a una edad temprana. Su experiencia allí le permitió construir un imperio empresarial que se ha expandido hacia el sector de las energías renovables y la gestión del agua. A lo largo de su carrera, ha mantenido relaciones estratégicas, que ahora culminan en su operación en México.
Cox continúa consolidándose como un líder en desalación, con planes de aumentar su capacidad en el futuro. Actualmente, el grupo tiene plantas en 16 países y ha logrado superar los 4,4 millones de metros cúbicos diarios de capacidad de producción.
Con información de elcierredigital.com

