Culiacán, Sinaloa. - Estados Unidos ha solicitado la detención con fines de extradición de diez funcionarios del estado de Sinaloa, incluido el gobernador Rubén Rocha Moya. La acusación se basa en supuestas colaboraciones con el cártel de "Los Chapitos" y fue presentada el 29 de abril pasado. Esta acción marca un cambio significativo en la postura de Estados Unidos, que ha manifestado su intención de actuar contra los funcionarios que faciltan operaciones del narcotráfico.
Hasta el momento, 146 días después de la solicitud, no ha habido avances. Rocha Moya se separó temporalmente de su puesto, pero regresó a la gubernatura y hasta ahora sigue en funciones. El senador Enrique Inzunza, otro de los acusados, permanece al frente de su cargo, aunque se ha distanciado de su partido, Morena. La Fiscalía General de la República (FGR) ha afirmado que la solicitud de extradición no cuenta con suficientes pruebas para proceder a la detención.
La situación se complica por la falta de acción de las autoridades mexicanas. El plazo de 60 días para ejecutar una detención provisional bajo el tratado de extradición no se ha activado, ya que no se ha realizado ninguna detención. Este contexto ha llevado a la percepción pública de que "no ha pasado nada", a pesar de las amenazas reiteradas de altos funcionarios estadounidense como el presidente Donald Trump.
Los involucrados también enfrentan una creciente insatisfacción interna, con algunos aliados políticos como el Partido del Trabajo cuestionando su relación con Morena. Reginaldo Sandoval, líder de su bancada, advirtió sobre la posibilidad de una fractura entre ambas fuerzas, señalando que la sobreconfianza de Morena podría generar divisiones.
Con información de sonorapresente.com

