Ciudad de México. - México regresó al mercado de bonos samurái el viernes, logrando captar US$1,770 millones, después de dos años sin emisiones en este segmento. La operación se dio en un contexto donde los prestatarios buscan asegurar financiamiento antes de un posible aumento de las tasas de interés en Japón.
Los bonos fueron colocados en cuatro tramos con vencimientos entre 3.5 y 20 años, ofreciendo primas que variaron de 115 a 210 puntos básicos sobre la tasa swap de referencia en yenes. La última emisión de bonos samurái del país se realizó en agosto de 2021, cuando recaudó US$1,000 millones. Este movimiento se enmarca dentro de su plan habitual de emisión en intervalos de año y medio a dos años.
Cada vez más emisores extranjeros optan por el mercado de bonos samurái, atraídos por la amplia base de inversionistas en Japón. A los ojos de estos, los bonos samurái son atractivos, ya que suelen ofrecer diferenciales más amplios en comparación con la deuda local.
Esta emisión ocurre en un momento en que México enfrenta presiones sobre sus calificaciones crediticias. En mayo, S&P Global Ratings actualizó su perspectiva sobre el país a negativa, citando problemas persistentes en las finanzas públicas, un aumento de la deuda y un crecimiento económico débil.
El gobierno mexicano se encuentra en proceso de evaluar su estrategia de financiamiento en medio de un entorno económico incierto, buscando equilibrar sus necesidades de financiamiento con la estabilidad en sus calificaciones crediticias.
Con información de larepublica.co

