Ciudad de México, CDMX. - El peso mexicano inició la semana con una cotización de 17.23 unidades por dólar, sin cambios significativos respecto al cierre previo. Esta estabilidad se produce tras una semana complicada para la moneda, que cerró con una depreciación del 1.5% debido a la presión de la Reserva Federal de Estados Unidos y el aumento en los precios de la energía.
A nivel internacional, el Dow Jones avanzó 0.42%, mientras que el S&P 500 y Nasdaq incrementaron 0.98% y 1.61%, respectivamente. El petróleo también ofreció alivio, con el barril de Brent cayendo hasta 99.69 dólares y el WTI a 95.22 dólares por barril, ante la expectativa de posibles gestiones diplomáticas en el conflicto de Medio Oriente.
La Bolsa Mexicana de Valores continuó en la senda negativa; el S&P/BMV IPC descendió 0.28%, marcando un nuevo mínimo del año con 63,200.32 puntos y acumulando una caída de 1.45% en lo que va de 2023. La atención del mercado está centrada en la inflación de la primera quincena de septiembre, que se dará a conocer el próximo jueves, así como en la decisión de política monetaria del Banco de México.
La tasa de referencia se mantiene en 6.50%, con la inflación general anual ubicada en 3.26%. Los inversionistas analizan hasta dónde podría llegar Barico de México en la flexibilización monetaria, considerando un contexto de tasas de interés en aumento en Estados Unidos. Este ejercicio será crucial para el futuro del peso en los mercados.
Con información de expansion.mx

