Ciudad de México, CDMX. - En los últimos 18 años, México ha visto un alarmante aumento en el hallazgo de fosas clandestinas, con un total de 5,152 registros reportados por fiscalías, según el informe "Trazar la ausencia, caminar la esperanza". Este fenómeno ha sido impulsado por un incremento de desapariciones y disputas criminales durante los sexenios de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
El documento, elaborado por el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, cuestiona la falta de un registro único y confiable sobre este problema. Las cifras obtenidas varían drásticamente entre registros periodísticos, que contabilizan entre 3,516 y 4,071 fosas, y las cifras oficiales de las fiscalías, lo que refleja discrepancias graves en los datos reportados.
La geografía de las fosas ha cambiado con el tiempo. Durante el gobierno de Calderón, hubo mayor concentración en el norte del país, mientras que en la administración de Peña Nieto, Guerrero, Veracruz y Jalisco se convirtieron en focos de violencia. En la actualidad, estados como Colima y Guanajuato han reportado las tasas más altas de hallazgos por cada 100,000 habitantes, indicando un desvío del crimen hacia regiones antes menos afectadas.
Los hallazgos no solo revelan la violencia, sino que también muestran la interconexión entre diferentes dinámicas criminales. Municipios tales como Acapulco y Tecomán concentran una proporción significativa de las fosas documentadas. Al mismo tiempo, destaca la frustración de los colectivos de búsqueda, quienes luchan ante la falta de un sistema consolidado que facilite el seguimiento y la identificación de los desaparecidos.
El informe resalta la urgente necesidad de una estrategia unificada y efectiva para abordar esta crisis, mientras que la búsqueda de justicia y verdad sigue su curso incierto.
Con información de elpais.com

