Ciudad de México, CDMX. - La cobertura de los feminicidios y la violencia de género en México ha sido criticada por privilegiar el entretenimiento y la fama de los agresores por encima de las víctimas. La forma en que estos temas son tratados en los medios de comunicación y por influencers requiere un cambio hacia una narrativa que priorice la justicia.
Las narrativas deben centrarse en la responsabilidad social y las fallas del sistema, evitando el enfoque en los detalles que podrían revictimizar a las mujeres y desviar la atención del problema. La Ley Ingrid, que protege la privacidad de las víctimas, se ha visto vulnerada en casos recientes, donde la información sensible ha sido difundida en diversos medios.
Tamaulipas ha registrado cuatro feminicidios en el último mes, incluyendo el asesinato de dos hermanas gemelas en Matamoros. En estos casos, la cobertura ha enfatizado aspectos irrelevantes, desdibujando la gravedad de la violencia de género y cuestionando a las víctimas en lugar de a los agresores.
La responsabilidad de los medios no debe ser crear espectáculos que lleven a más clics, sino informar de manera ética sobre la violencia que enfrentan las mujeres. El periodismo con perspectiva de género es esencial para transformar la cobertura mediática y cuestionar las causas de estas agresiones, que están arraigadas en una cultura machista.
A tres décadas de la Plataforma de Acción de Beijing, la situación sigue siendo crítica. Los esfuerzos por cambiar las narrativas son insuficientes y las mujeres continúan siendo objeto de un tratamiento que normaliza la violencia en los medios. Se requiere un replanteamiento en la forma en que se informa sobre estos delitos para priorizar el respeto a las víctimas y el enfoque en sus derechos.
Con información de expreso.press

