Sevilla, España. - A más de 26 años de un intento de asesinato contra Carlos Herrera, la presentadora Mariló Montero comparte su experiencia al informar sobre el suceso. El 27 de marzo de 2000, Herrera, quien era su esposo y padre de sus hijos, recibió un paquete bomba en las instalaciones de Radio Nacional de España. La caja contenía cerca de 200 gramos de dinamita y fue abierta por el periodista sin conciencia del peligro, aunque afortunadamente, no llegó a explotar.
Mariló Montero se encontró en una situación excepcionalmente delicada. Tenía que transmitir una noticia de gran gravedad mientras lidiaba con el impacto personal que suponía el atentado. Su fortaleza fue crucial para comunicar al público que Herrera se encontraba a salvo, a pesar del riesgo inminente que enfrentaba su familia.
El atentado dejó una marca indeleble en la vida de ambos. Un día que podría haber terminado en tragedia se transformó en un motivo de celebración cuando la familia pudo constatar que Carlos estaba vivo. Sin embargo, la realidad del ataque terrorista provocó un cambio significativo en su vida, incluyendo la decisión de llevar escolta para su seguridad.
Carlos Herrera ha revivido la experiencia junto a su hijo Alberto, quien apenas tenía ocho años al momento de los hechos. El periodista intentó mantener un ambiente normal en casa, pero con el tiempo consideró importante que sus hijos comprendieran la gravedad de lo sucedido. La conversación de padre e hijo muestra el impacto de esta experiencia en la memoria familiar, al tiempo que destaca la persistente amenaza que representaba ETA.
La claridad con la que Mariló Montero afrontó aquel día resuena en su vida y en la de Carlos, recordando el peligro que involucró el atentado. Su historia permanece como un testimonio de los tiempos difíciles que enfrentaron, marcados por la violencia y el miedo.
Con información de hola.com

