Morelia, Michoacán. - Este 27 de octubre, las mascotas que han cruzado el arcoíris son recordadas y honradas en cada hogar donde fueron amadas. Esta tradición, cada vez más popular, invita a los dueños a preparar ofrendas especiales en un gesto de amor hacia sus fieles compañeros.
Aunque la costumbre de homenajear a los animales de compañía ha crecido en años recientes, su origen se remonta a las culturas prehispánicas. Investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) revelan hallazgos de restos de perros en contextos funerarios en la Península de Yucatán y otras áreas del país, evidenciando su importancia histórica en rituales y creencias.
Los xoloitzcuintles, perros de la cultura nahua, son considerados guardianes de los espíritus. Según la tradición, estos perros guían a las almas hacia Mictlán, el inframundo, un viaje que representa una travesía no exenta de desafíos. Las creencias sostienen que el trato hacia los perros en vida determina si se recibe esta asistencia en el más allá.
“El perro ha ocupado un lugar fundamental en nuestras tradiciones, reflejando la conexión entre humanos y caninos a lo largo de la historia”, destaca la antropóloga Carmen Rojas Sandoval, quien ha estudiado su rol en rituales antiguos.
A lo largo de los siglos, el xoloitzcuintle también ha sido visto como alimento sagrado en ceremonias. Este significativo vínculo entre humanos y perros ha llevado a que, en la actualidad, los canes sean reconocidos como miembros de la familia, asegurando su espacio en los altares de muertos cada 27 de octubre.
Con información de quadratin.com.mx

