Tumbiscatío, Michoacán. - Un agente de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano falleció durante un operativo en la región serrana, como resultado de la explosión de una mina antipersona. Este suceso, ocurrido en las primeras horas del lunes, refleja el creciente peligro que enfrentan las autoridades en su lucha contra la violencia en el estado.
El incidente se registró cerca del poblado Playitas, un área crítica en el conflicto criminal entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y los Cárteles Unidos. La 43 Zona Militar, ubicada en Apatzingán, indicó que el operativo buscaba desmantelar redes delictivas en un entorno donde los caminos rurales se han convertido en trampas mortales.
El soldado caído fue identificado como Juan Manuel B. M., miembro del Primer Batallón de Fuerzas Especiales. Tras la explosión, su cuerpo fue trasladado por vía aérea a las instalaciones militares. A pesar de la tristeza entre sus compañeros, el operativo no se detuvo, manteniendo su enfoque en la contención de grupos armados en la zona.
Desde 2024, las minas antipersona han cobrado la vida de 14 personas en Michoacán, con un total de 18 explosiones reportadas. Las Fuerzas Armadas han visto cómo la instalación de “narcominas” ha modificado su estrategia, obligando a la movilización de equipos especializados en detección de explosivos. Esta nueva táctica busca frenar el avance del CJNG y proteger territorios clave como Tepalcatepec y Coalcomán.
La constante amenaza de estos artefactos explosivos ha creado un clima de miedo entre la población, ya que la actividad delictiva sigue desplazando a comunidades enteras. La muerte de Juan Manuel B. M. subraya el alto costo que implica la lucha contra el crimen organizado en México, donde los caminos se han convertido en un campo de batalla.
Con información de zetatijuana.com

