La Oropéndola está viviendo momentos de ansiedad para sus habitantes al intentar salir a la avenida Víctimas del Terrorismo. Cada vez que un vehículo intenta abandonar la calle, sus conductores deben avanzar con extrema precaución debido a la escasa visibilidad y la velocidad inadecuada de los autos que circulan por la vía.
## Datos clave - Vía principal: Avenida Víctimas del Terrorismo. - Problema: Visibilidad reducida y velocidad excesiva de los vehículos. - Queja: Residentes llevan años pidiendo soluciones. - Propuesta: Instalación de badenes, bandas sonoras y mejor señalización. - Última acción: Escrito entregado el 1 de agosto de 2024.
Los vecinos indican que la complejidad para salir de la urbanización se ha convertido en parte de su rutina diaria, lo que incluye esperar varios minutos para encontrar una apertura segura. Muchos consideran que la única opción viable es acercarse al borde de la calzada, lo que incrementa el riesgo de accidentes. A pesar de haber recibido visitas técnicas del municipio para evaluar la situación, no se han implementado cambios significativos.
## ¿Qué medidas exigen los residentes? Los habitantes han solicitado principalmente la instalación de un badén que obligue a los conductores a reducir la velocidad al llegar a la calle. Sin embargo, ante la negativa a colocar uno, sugieren alternativas como bandas sonoras o mayor señalización en la zona, similar a las medidas ya existentes en otras áreas del municipio.
El presidente de la comunidad enfatiza que el peligro es evidente, y menciona que han experimentado varios accidentes, aunque, por ahora, sin consecuencias graves. "No esperamos que ocurra una tragedia para actuar; queremos soluciones antes de que eso pase", recalca.
## ¿Cómo afecta esta situación a los residentes? La percepción de inseguridad ha llevado a algunos vecinos a cambiar sus hábitos cotidianos. Por ejemplo, un residente compartió que su consuegra ha dejado de acceder con su vehículo a la urbanización, prefiriendo detenerse en la cercanía para que sean sus familiares quienes vengan a recoger a sus hijos. Este tipo de acciones refleja cómo el temor a la maniobra de salida está afectando incluso las relaciones familiares.
El grupo de residentes de La Oropéndola continúa su lucha sin respuesta, sintiéndose abandonados y sin opciones claras; sin embargo, se muestran decididos a seguir alzando la voz hasta lograr medidas que garanticen su seguridad.
Con información de diariodecadiz.es

