Mexicali, Baja California. - Un joven ciudadano estadounidense falleció en un centro de rehabilitación en Mexicali, evento que ha encendido la polémica sobre la operación de la Patrulla Espiritual. El afectado, Richard Damián, ingresó para tratar su alcoholismo y fue encontrado con alrededor de 40 lesiones en su cuerpo, sugiriendo un caso de asfixia y negligencia.
La Patrulla Espiritual ha operado en la región sin supervisión efectiva, un hecho que ha generado serias críticas hacia las autoridades locales. Su implementación ha sido respaldada por figuras políticas y medios de comunicación, creando un aparente estatus de legitimidad que contrasta con los resultados trágicos. La familia del joven buscaba ayuda, pero se encontró con una red que se aprovecha de las adicciones sin un verdadero marco de rehabilitación.
El gobierno de Baja California, a través de su gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, prometió una campaña intensa para abordar el tema de las adicciones. Sin embargo, desde un evento inaugural en 2022, no se ha visto un compromiso real para restablecer instalaciones adecuadas. La Misión San Carlos, que fue rehabilitada para este fin, ha retornado al control municipal, sin operar hasta la fecha.
Este caso refleja la profunda crisis que enfrenta el sistema de atención a adicciones y la salud mental en Baja California, donde el apoyo a instituciones y pacientes es deficiente. A pesar de varios centros de rehabilitación, muchos operan en la ilegalidad, haciendo necesaria una revisión por parte de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS).
El estatus actual del caso de Richard Damián plantea la necesidad urgente de establecer políticas claras y efectivas para el tratamiento de adicciones que vayan más allá de parches temporales.
Con información de zetatijuana.com

