Mérida, Yucatán. - Las fachadas y bardas en el sur de Mérida han evolucionado de simples muros a vibrantes lienzos urbanos. Colonias como Dolores Otero y Santa Rosa han visto emerger un variado repertorio de arte que combina color y carácter, integrándose a la vida cotidiana de sus habitantes.
Los murales son el resultado del trabajo de colectivos artísticos que, aunque mantienen un perfil bajo, han comenzado a destacar en escenarios tanto nacionales como internacionales. Artistas anónimos han decidido dejar su huella a través de estas intervenciones, limitando sus firmas a marcas sutiles que representan a sus grupos.
Las obras están inspiradas en un sinfín de referencias culturales, desde series animadas y cine de Hollywood hasta emblemáticas figuras de la comunidad. Ejemplos de esto son un tigre de Bengala que observa desde una pared y un homenaje a Victoria Jesús Chagolla, conocido como “el señor de los patos”, personalidad icónica del entorno local.
"Estos murales no son solo pintura, son una forma de diálogo con el espacio y sus habitantes", comentó José Valerio Caamal Balam, artista local. La propuesta artística trasciende el mero embellecimiento y busca generar un vínculo más profundo con la comunidad.
Además, algunos de estos murales han logrado resistir el paso del tiempo sin ser vandalizados, lo que muestra el aprecio por este nuevo patrimonio cultural que también instiga una reflexión sobre la identidad de la zona. La calle 105, entre Avenida Constitución y 50-A, es un claro ejemplo de cómo el arte puede revitalizar y dar vida a áreas urbanas, ofreciendo una narrativa visual que rescata y reafirma la identidad de la colonia.
Con información de yucatan.com.mx

