Roma, Italia. - El Papa León XIV planteó interrogantes sobre la situación que condujo al desalojo de Maricarmen, una mujer de 87 años, en Madrid. En una rueda de prensa a bordo del avión de regreso a Roma desde Francia, el Pontífice dijo que es inaceptable que un caso como éste ocurra y exigió soluciones más justas.
Si bien el Papa admitió no conocer los detalles del caso, subrayó la importancia de que las comunidades, incluyendo a la Iglesia y las autoridades, se unan para abordar tales injusticias. "Es un buen ejemplo donde la Iglesia, como comunidad, tiene que buscar respuestas para que no se repitan situaciones de este tipo", comentó. León XIV se refirió a la "cultura del descarte", una idea que ya ha sido abordada por su predecesor, el papa Francisco, enfatizando que se debe encontrar un sentido de responsabilidad social ante el sufrimiento ajeno.
El Pontífice también analizó el problema general del acceso a la vivienda, señalando que no es un desafío que la Iglesia pueda afrontar sola. "Creo que hay un desafío grande donde tenemos que exigir a los líderes políticos buscar una solución a eso”, indicó. A su juicio, es vital identificar las causas sistémicas detrás de este problema.
Además de este tema, León XIV abordó la cuestión de la pederastia en la Iglesia, aclarando que, aunque algunas víctimas lo consideran sistémico, preferiría matizar esa calificación, diferenciando entre abusos organizados y la estructura institucional que a veces contribuye a ello.
En relación a otros temas tratados en la misma rueda de prensa, el Papa confirmó que no tiene viajes previstos para 2027, más allá del ya programado a Corea del Sur.
El llamado del Papa a actuar frente a situaciones de vulnerabilidad social resuena en un contexto donde los problemas de vivienda y justicia están en el centro de la atención pública.
Con información de elpais.com

