Tijuana, Baja California. - La reciente captura de José Ángel Rivera Zazueta, conocido como El Flaco, ha expuesto importantes vínculos entre el Cártel de Sinaloa y una red de políticos morenistas. Esta detención, parte de un operativo que ha revelado la brutalidad del cártel, incluye la vinculación de Rivera con más de 35 homicidios.
Investigaciones recientes han documentado la extorsión a comerciantes en Mexicali, donde elementos de la Fiscalía General de la República presuntamente cobraron hasta 20 mil dólares a empresarios para permitirles operar. Esto ha suscitado protestas y preocupaciones sobre la integridad de las instituciones encargadas de la seguridad en el país.
Las autoridades locales reportaron la desactivación de una banda dedicada a descuartizar víctimas, lo que subraya el nivel de violencia que desata el narcotráfico en la región. Las investigaciones también han señalado a los grupos delictivos de los Arzate y el Ranchero, asociados al Cártel de Sinaloa, como responsables de este tipo de crímenes.
"Aún queda mucho por hacer para recuperar la confianza de la sociedad en las instituciones", afirmó un dirigente del partido político Somos, al criticar la actual situación en México. Esto refleja un panorama complicado en el que la falta de democracia y representación están en el centro del debate político.
El caso de Rivera será presentado en las próximas audiencias judiciales. Esta situación remarca la urgencia de abordar los vínculos entre el crimen organizado y la política en el país, investigación que demanda mayor atención por parte de las autoridades federales.
Con información de zetatijuana.com

