Chiapas. - Liliana Pérez, madre buscadora, responsabiliza a elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Fiscalía General de Chiapas por la desaparición de sus hijos Emmanuel Nanga Pérez y Mario Valentín, quienes fueron vistos por última vez hace dos años y ocho meses en Chiapa de Corzo. Emmanuel, entonces militar activo, y su hermano, un joven de 16 años, fueron aprehendidos el 28 de febrero de 2024 por fuerzas de seguridad en un operativo que la familia no entiende.
La tragedia empezó a las 4 de la madrugada cuando, según Liliana, los militares y policías entraron a su hogar, arrestando a los jóvenes mientras liberaban a su esposo. "No hubo pistas, solo preguntas innecesarias cuando solicité ayuda al 911. Nadie vio a dónde se llevaron a mis hijos", relató. Más de dos años después, sigue sin saber el paradero de ellos.
Organizaciones que apoyan a familias buscadoras han señalado que aproximadamente 2 mil personas permanecen desaparecidas en Chiapas, un estado donde la violencia y la impunidad son notorios. Según cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas, hay más de 132 mil casos en todo el país, con 2 mil en este estado.
Liliana también expresó su frustración por la falta de acción de las autoridades. La Secretaría de la Defensa Nacional, que tiene los medios para realizar búsquedas efectivas, le informó que su hijo apareció como desertor. "Me dijeron que se había ido con la ‘maña’. ¡Eso es ilógico! A él lo sacaron de casa frente a mí", subrayó.
A medida que las madres organizadas continúan su búsqueda, se enfrentan a un entorno donde muchas áreas de Chiapas son controladas por el crimen organizado. "Hemos perdido el miedo para seguir buscando a nuestros familiares. Las desapariciones son un tema cotidiano, y las fuerzas de seguridad no están a la altura", afirmó María Edith Domínguez, quien también busca justicia tras la muerte de su hijo Manuel Hernández Domínguez.
Con información de eluniversal.com.mx

