Tulum, Quintana Roo. - El nuevo aeropuerto de Tulum enfrenta una drástica disminución en la movilización de pasajeros, con una caída del 34.08% entre enero y agosto de 2023, al registrar solo 585 mil 540 viajeros, muy por debajo de los 883 mil 308 del mismo periodo del año anterior. Esta situación se agrava con el retiro de varias aerolíneas, incluida Aeroméxico y Volaris, las cuales han suspendido o planean suspender sus operaciones debido a la baja demanda.
En el mismo tiempo, Cancún también reporta una baja en su tráfico aéreo, con una disminución del 5.9% al movilizar 20 millones 882 mil 658 pasajeros, mientras que Cozumel muestra un retroceso del 1.2%. Estos números resaltan los desafíos que afronta el turismo en la región del Caribe mexicano, donde factores como costos altos de transporte terrestre y problemas relacionados al sargazo han afectado el interés de los viajeros.
En contraste, el aeropuerto de Saltillo, en Coahuila, ha comenzado a reactivar sus operaciones, gracias a negociaciones efectivas con aerolíneas y el aprovechamiento de su infraestructura existente. Bajo la dirección de Óscar Pérez Benavides, la terminal presenta ocupaciones que oscilan entre 90% y 95% en sus vuelos hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Este desempeño ha permitido la incorporación de nuevos vuelos nocturnos.
El primer vuelo extra, que tuvo lugar en octubre, transportó cerca de 130 pasajeros con un factor de ocupación cercano al 70%. Saltillo muestra una demanda creciente, lo que plantea el reto de hacer permanentes estas nuevas frecuencias aéreas.
A medida que Tulum lucha por encontrar conectividad sostenible y enfrenta la salida de operadores, Saltillo demuestra que una terminal bien gestionada puede prosperar en un mercado exigente. La situación actual subraya la necesidad de una revisión más profunda de la política aeroportuaria en México, que debe enfocarse en la sostenibilidad en lugar de mera construcción.
Con información de a21.com.mx

