Tarimoro, Guanajuato. – El cacahuate, cultivo emblemático de Tarimoro, enfrenta una encrucijada entre su rentabilidad y la urgente necesidad de relevo generacional. Con una producción anual que supera las 2 mil 200 toneladas, este fruto seco no solo representa una fuente económica vital para el municipio, sino que también está intrínsecamente ligado a su identidad, historia y arraigo cultural. Durante décadas, las tierras arcillosas y de color negro de Tarimoro han sido el escenario perfecto para el cultivo de un cacahuate reconocido por su dulzor y calidad, a menudo calificado como uno de los mejores del Bajío. Sin embargo, la realidad actual muestra una disminución constante en las hectáreas sembradas y una preocupación creciente por la falta de jóvenes interesados en continuar con esta tradición agrícola. Javier Rivera Pérez, exdirector de Desarrollo Rural, destaca que el problema fundamental no es la rentabilidad del cultivo, sino la escasez de mano de obra. “El cacahuate deja buenas ganancias, pero ya no se siembran las mismas hectáreas que antes. Los jóvenes prefieren irse a trabajar a las empresas y por eso el campo se está haciendo viejo”, señaló, reflejando una tendencia generalizada en el sector rural. Hace poco más de una década, Tarimoro dedicaba más de 600 hectáreas al cultivo de cacahuate; hoy, esa cifra se ha reducido a aproximadamente 300. La disminución se refleja también en el tamaño de las parcelas trabajadas por agricultor, que han pasado de ocho o diez hectáreas a apenas tres o cuatro, debido a la dificultad para encontrar personal que realice las labores del campo, las cuales en su mayoría conservan métodos artesanales. La extracción del cacahuate se sigue realizando con herramientas tradicionales como el almocafre, un proceso que demanda un esfuerzo físico considerable y alarga el tiempo de cosecha. A pesar de ser uno de los cultivos más rentables del municipio, la falta de mecanización y de trabajadores ha incrementado los costos y los riesgo
Guanajuato
Cacahuate de Tarimoro: Tradición, Rentabilidad y el Riesgo de su Desaparición
El cacahuate de Tarimoro, Guanajuato, es un cultivo rentable y parte fundamental de la identidad local, pero enfrenta una crisis por la falta de relevo generacional y la disminución de tierras sembradas.
Por Redacción3 min de lectura
