El delantero mexicano, ex Cruz Azul, llega a Guadalajara en una operación definitiva para fortalecer el ataque del equipo en busca de mejores resultados. En una operación que refuerza las aspiraciones del Club Guadalajara para el Torneo Clausura 2026, el delantero Ángel Sepúlveda se incorporó oficialmente a la plantilla rojiblanca en estos días. Tras su paso previo con el club en 2018, la incorporación del atacante de 29 años representa un intento del equipo de consolidar su ofensiva y revertir resultados recientes. Sepúlveda, quien jugó la última temporada con Cruz Azul, arribó a Guadalajara después de una extensa trayectoria en la Liga MX y contaba con el interés de diversas instituciones debido a su rendimiento. A su llegada, realizó inmediatamente los exámenes médicos y firmó un contrato por tres semestres, con la opción de extenderse un año adicional, en una operación ya concretada de forma definitiva. Este regreso marca la segunda etapa del futbolista en la institución, que en su primera estancia enfrentó un difícil contexto tras la salida de Matías Almeyda y con José Saturnino Cardozo como técnico. La segunda oportunidad llega en un momento clave para Chivas, que continúa ajustando su plantilla con la mira puesta en la senda del campeonato, en medio de una campaña donde buscan fortalecer su ofensiva con nuevos refuerzos, entre ellos el también reciente ingreso de Brian Gutiérrez y el retorno de Ricardo Marín. Más allá del campo, la incorporación de Sepúlveda es vista como un incentivo para la plantilla y los seguidores, quienes esperan que su experiencia y goles contribuyan a un rendimiento más sólido del equipo. La directiva continúa explorando opciones para reforzar la zaga, particularmente en la posición de defensa central, para completar un plantel competitivo que pueda afrontar los retos del torneo. En un escenario más amplio, la estrategia del club refleja la tendencia de los clubes mexicanos de apostar por retornos de jugadores que ya conocen la camise
