Durante la celebración en Querétaro, el prelado destacó que renovar la confianza en Dios cada día fortalece la espiritualidad del cristiano. En un acto litúrgico en Querétaro, el obispo Mons. Fidencio López Plaza enfatizó que la verdadera confirmación de la fe cristiana ocurre cada día, no solo en ceremonias especiales. Explicó que al momento del bautismo, los creyentes reciben el don del Espíritu Santo, quien actúa como guía, defensor y maestro en sus vidas. La acción de persignarse diariamente y pronunciar la fórmula trinitaria reafirma esa conexión espiritual y mantiene vivo el compromiso con Dios. Además, el obispo explicó que la presencia del Espíritu Santo en los corazones de los fieles es comparable a una paloma que desciende en el momento del bautismo y permanece allí para acompañarlos en los desafíos cotidianos. Señaló que, pese a que Dios comprende todos los idiomas, muchos hijos no logran comunicarle su amor de modo efectivo, por lo cual es fundamental hacer de la confirmación una práctica constante. Este acto diario de reafirmación invita a los creyentes a fortalecer su relación con Dios, comunicándose en el lenguaje del amor, que es la clave para parecerse más a Jesucristo. La celebración en San Juan XXIII también sirvió para recordar que estos rituales no solo simbolizan un acto pasado, sino que deben convertirse en una rutina de crecimiento espiritual y compromiso con la fe.
