La legislación, aprobada tras protestas campesinas y largas negociaciones, establece mecanismos para proteger los recursos hídricos y los derechos de los propietarios rurales en México. En una histórica sesión legislativa, la Cámara de Diputados aprobó una reforma legal que busca regular el acceso y uso del agua en México, tras una semana de intensas negociaciones y protestas campesinas que incluyeron bloqueos en carreteras y en el recinto legislativo de San Lázaro. La aprobación llega después de más de 25 horas de discusión y responde a la necesidad de consolidar un marco jurídico que proteja los derechos de los propietarios rurales frente al mercado del agua, que en las últimas décadas se ha caracterizado por prácticas especulativas y acaparamiento. Históricamente, el agua ha sido un recurso estratégico y en muchas comunidades rurales constituye un elemento vital para la agricultura y la subsistencia. La nueva legislación contempla cambios importantes, como la distribución de concesiones y la regulación del mercado de pozos, que anteriormente permitían compras y ventas sin restricciones, facilitando la acumulación de derechos que favorecían a unos pocos. Con las modificaciones, se prohíbe la venta de agua como un bien comercial, colocando el recurso como propiedad de la Nación, y establece mecanismos claros para la entrega de títulos en caso de transferencias de tierras. Esto busca reducir el mercado negro de pozos y prevenir el uso indebido de estos recursos. Este cambio es particularmente relevante en un contexto donde estudios de instituciones académicas evidencian que una pequeña proporción de empresas y particulares controla una parte significativa del volumen total de agua concesionada, principalmente para actividades agrícolas e industriales. Es decir, la concentración del recurso en manos de unos pocos ha limitado el acceso para muchas comunidades y pequeños productores, afectando la equidad y la sustentabilidad del uso hídrico en el país. El legislador Ri
