El reconocido abogado de derechos humanos, quien apoyó a los familiares de los 43 normalistas desaparecidos, llega a la Corte con un ingreso superior a los 100,000 pesos mensuales y beneficios adicionales. Vidulfo Rosales Sierra, destacado defensor de derechos humanos en México, ingresó a la Suprema Corte de Justicia tras su salida del trabajo en el activismo legal relacionado con el caso Ayotzinapa. Con un salario mensual que supera los 100,000 pesos, el profesional también cuenta con prestaciones completas, incluyendo aguinaldo, vacaciones, seguros médicos, de retiro y de separación, además de apoyos para lentes y estímulos por fechas especiales. Su decisión de alejarse del liderazgo en el caso de los 43 normalistas en agosto pasado ocurrió por motivos personales, salud y la falta de respaldo político para continuar en esa lucha. Sin embargo, Rosales enfatizó que su compromiso con las comunidades indígenas y las luchas sociales permanece firme y presente en su trayectoria profesional. Antes de su incorporación a la Corte, el abogado manifestó que mantenía diálogos con funcionarios vinculados a la defensa indígena, sin que existiera un acuerdo formal aún. Nacido en 1976 en Totomixtlahuaca, Guerrero, Rosales ha dedicado gran parte de su vida a defender los derechos de las comunidades originarias y a brindar apoyo legal en casos de gran trascendencia social, como la desaparición de los normalistas en 2014. Su incorporación a la máxima instancia judicial representa una etapa importante en su carrera y en la protección jurídica de temas relacionados con derechos humanos en el país.
