Tras desastres por derrumbes e inundaciones, 28 municipios deben fortalecer su planeación ante futuras contingencias climáticas. Diversos municipios en Hidalgo enfrentan serios retos para gestionar riesgos naturales tras recientes eventos climáticos extremos. En los días posteriores a lluvias intensas ocurridas en octubre, 28 localidades afectadas por derrumbes e inundaciones han sido señaladas para actualizar sus Atlas de Riesgo, una herramienta clave para identificar zonas vulnerables y planificar acciones preventivas. La actualización de estos documentos es fundamental para mejorar la respuesta ante emergencias y reducir los daños potenciales en futuras incidentes. Los daños ocasionados por la vaguada monzónica también provocaron la rehabilitación de caminos afectados en varias comunidades, asegurando el acceso de apoyo y ayuda humanitaria a las personas afectadas. Además, eventos recientes impulsaron a las autoridades a realizar evaluaciones relacionadas con la seguridad de puentes provisionales que colapsaron por el incremento en el nivel de ríos, mitigando riesgos en localidades como Yahualica y Huehuetla. La revisión de las estructuras y el apoyo logístico garantizarán el desplazamiento seguro de las comunidades durante emergencias. A nivel estatal, Hidalgo continúa trabajando en fortalecer sus sistemas de protección civil. A la fecha, 57 de los 84 municipios ya cuentan con mapas de riesgo actualizados, y en los próximos meses se espera que más localidades completen esta tarea. La planificación preventiva, articulada con capacitación y sensibilización de personal municipal, posiciona al estado como uno de los líderes en cobertura y preparación ante desastres climáticos en el país. Este proceso refleja un compromiso con la seguridad ciudadana y el manejo adecuado de riesgos naturales ante la creciente incertidumbre climática. La actualización de los Atlas de Riesgo permite determinar las áreas más vulnerables y establecer medidas efectivas para proteger tanto
