Autoridades monitorean intensamente la presa debido a niveles altos por lluvias, y preparan acciones ante posibles desfogues en caso de lluvias fuertes en la región central del país. La presa Zimapán, ubicada en la zona noreste del Estado de Hidalgo, ha llegado a un nivel de llenado cercano al 99 por ciento, lo que ha elevado la preocupación de las autoridades responsables de su operación. La gestión del agua en esta infraestructura es crucial, ya que su sobrelleno puede requerir acciones preventivas para evitar riesgos en comunidades cercanas. Actualmente, los organismos encargados mantienen comunicación estrecha con la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Federal de Electricidad, que controlan la regulación de la presa y sus procesos de desagüe. Aunque no se ha autorizado aún el desfogue, la decisión dependerá de las condiciones climáticas y del comportamiento de las lluvias en los próximos días. Se prevé que, en caso de ser necesario, las alertas se emitirían con anticipación de tres a cuatro días para permitir medidas preventivas y protección ciudadana. Además, se identificó que las presas en Querétaro se encuentran en niveles elevados, con un promedio del 85 al 86 por ciento de llenado, en medio de lluvias continuas. La antigüedad de los sistemas de drenaje en la zona metropolitana de la Ciudad de México también representa un reto, pues más de 50 años de funcionamiento requieren una inversión significativa para su modernización y garantizar un correcto manejo de aguas pluviales en episodios intensos.
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