Decenas de comunidades rurales enfrentan dificultades para recibir ayuda debido a caminos bloqueados y deslizamientos de tierra, agravando la emergencia en la zona. Las intensas precipitaciones que afectan varias regiones de Hidalgo han dejado a numerosos pueblos incomunicados y en condiciones de vulnerabilidad. El paso principal que conecta Tulancingo con Tenango está completamente bloqueado, dificultando el ingreso de personal de apoyo y servicios básicos a las comunidades afectadas. En estos territorios, tanto habitantes como militares trabajan con herramientas manuales, como picos y palas, para despejar los caminos y habilitar el acceso a zonas aisladas. La situación ha llevado a que muchos residentes abandonen sus hogares en busca de seguridad, cargando únicamente lo indispensable. Los agricultores locales enfrentan serias dificultades para abastecerse de alimentos, pues las tiendas ubicadas en los municipios principales permanecen sin energía eléctrica y con disponibilidad limitada. La presencia constante de derrumbes y la crecida de ríos cercanos ha dejado a varias comunidades en un estado de aislamiento prolongado, generando una creciente preocupación por la atención y recursos disponibles. La gravedad de la situación resalta la importancia de reforzar los mecanismos de apoyo y prevención ante eventos meteorológicos extremos, que cada año afectan significativamente a la región.
