Ocho empleados, incluidos ingenieros, renuncian en San Sebastián debido a humillaciones, retenciones salariales y falta de oportunidades Nopal de Villagrán, Hidalgo. Trabajadores del frente 6 del proyecto del Tren México-Querétaro en la localidad de San Sebastián reportaron esta semana la renuncia de al menos ocho empleados, entre ellos ingenieros, por presunto maltrato por parte del personal militar a cargo de la obra. La denuncia, realizada de manera anónima, señala que la hostilidad y las violaciones a sus derechos laborales se han intensificado en los últimos tres meses, afectando el ambiente de trabajo y la estabilidad del equipo. Las fuentes explicaron que las condiciones laborales son precarias, con prácticas que incluyen descuentos salariales por retrasos mínimos en la entrada y retenciones no remuneradas al finalizar la jornada laboral. Además, denunciaron humillaciones verbales constantes y la falta de posibilidades de ascenso o mejoras económicas, ya que los puestos mejor remunerados parecen estar reservados para allegados a los altos mandos militares o personal externo. La situación, aseguran, no se limita a San Sebastián, sino que también afecta otros sectores del proyecto en Tula de Allende y Atotonilco de Tula, donde las condiciones similares generan inquietud entre los trabajadores. Este conflicto se enmarca en un contexto de tensiones en los proyectos de infraestructura en México, donde la participación militar en obras civiles ha sido objeto de debate. La presencia de las Fuerzas Armadas en tareas de construcción y supervisión ha sido justificada por el gobierno federal como una medida para acelerar los avances y garantizar la seguridad, pero también ha generado cuestionamientos sobre el respeto a derechos laborales y condiciones de trabajo dignas. Expertos en derechos laborales han señalado que las irregularidades denunciadas podrían contravenir la Ley Federal del Trabajo, que establece derechos y obligaciones para los empleados en el sector priva
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