La senadora del PRI critica el proceso, asegurando que fomenta simulaciones y no garantiza controles efectivos sobre los gobernantes. La discusión sobre la efectividad del ejercicio de revocación de mandato continúa en el escenario político mexicano. En un contexto donde diversos actores cuestionan su utilidad, la senadora y secretaria general del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Carolina Viggiano Austria, expresó su postura en contra de este mecanismo. Argumentó que la revocación fue implementada durante la administración de un ex presidente con fines políticos, principalmente para presionar a la actual jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, y que en realidad no cumple su propósito de ofrecer un control genuino sobre los mandatarios electos. En su opinión, el proceso representa un gasto innecesario tanto de recursos económicos como de tiempo, además de que tiende a ser manipulado o utilizado como una farsa por quienes buscan beneficios políticos. La legisladora señaló que la intención de algunos gobernantes de mantener el poder, incluso cuando incumplen sus funciones, se ve favorecida por estos mecanismos que, desde su perspectiva, carecen de un contrapeso efectivo. Es importante destacar que en Hidalgo, donde se aplicará la revocación de mandato en las próximas semanas, el proceso está avalado por la ley local siempre que cuente con el apoyo del 10% de la lista nominal en al menos la mitad de los municipios. Para ello, los ciudadanos deben recabar firmas en porcentajes que representan al menos el 3% de la lista en cada municipio, lo que ha generado polémica respecto a su real impacto y legitimidad. La inversión para organizar este ejercicio, que alcanzará aproximadamente 14 millones de pesos en Hidalgo, también ha sido cuestionada por su costo-beneficio. Analistas y actores políticos continúan debatiendo sobre el valor de estos procesos como instrumentos de rendición de cuentas, argumentando que, en muchos casos, terminan siendo una simple simulación que
