Guadalajara, Jalisco. - La protesta de miles de ciudadanos en Guadalajara por el acceso a agua limpia se tornó violenta al culminar en desmanes en la Plaza de Armas, donde se registraron daños a propiedades públicas y agresiones. Durante la movilización, se utilizaron explosivos, piedras y proyectiles en un ambiente que priorizó la confrontación sobre las demandas antes planteadas por los ciudadanos.
Los participantes, preocupados por la calidad del agua que reciben, se deslindaron de los actos violentos perpetrados por encapuchados que rompieron cristales y lanzaron objetos. La principal consigna de la marcha fue dirigida al gobernador Pablo Lemus, quien fue instado a “dar la cara” ante la crisis hídrica que afecta la región. “Si el agua no aparece limpia, al menos que aparezca el gobernador”, señalaron con firmeza los manifestantes.
A pesar de los disturbios, los inconformes también demostraron un enfoque pacífico al entregar a la policía a dos sujetos identificados como autores de las explosiones. Tras seguir a los sospechosos desde la Plaza de la Liberación, los manifestantes pidieron a los agentes que los retuvieran, consciente de la importancia de mantener la protesta libre de violencia.
Como cierre de la jornada, otros grupos de manifestantes lanzaron jitomates y huevos contra el Palacio de Gobierno. Aunque hubo incidentes, al final no se reportaron nuevos enfrentamientos, y la protesta concluyó con el Himno Nacional.
La Universidad de Guadalajara se pronunció tras las escenas de violencia, reafirmando que el uso de símbolos deportivos no indica representación institucional. La universidad condenó los actos de vandalismo y solicitó una investigación de las agresiones, reafirmando el respaldo a las demandas legítimas de la ciudadanía.
Hasta el momento no se ha anunciado algún seguimiento específico sobre las demandas realizadas durante la manifestación ni acciones concretas por parte del gobierno estatal.
Con información de informador.mx

