Apatzingán, Michoacán. - La extorsión en el sector limonero de Apatzingán continúa afectando a más de 3 mil productores, quienes no se atreven a denunciar por miedo. Guillermo Valencia Reyes, diputado del Partido Revolucionario Institucional, expuso que, aunque el delito persiste, la falta de reportes complica la situación actual.
Valencia Reyes explicó que la presión de los extorsionadores ha cambiado de enfoque, pasando de los productores a los empacadores de limón. "Es un delito que por su naturaleza, las víctimas no van a denunciar, que tienen miedo. Pero siguen. Continúan, tal vez no en el tianguis, pero sí, a través de los empacadores", dijo el legislador durante una entrevista en el Congreso local.
El modus operandi implica que los empacadores deben pagar una cuota por cada caja de limón. Esta carga económica finalmente se traslada a lo largo de la cadena de producción, perjudicando no solo a los empacadores, sino también a los productores y jornaleros. "Los empacadores tienen que pagar por cada caja una cuota que se la cobran a los productores y, en consecuencia, los productores se la tienen que descontar a los jornaleros", añadió.
La situación de extorsión en la región no es reciente. Según la Fiscalía General de Michoacán, hasta enero de este año, más de 3 mil productores de Apatzingán y Buenavista se han visto afectados por este tipo de delitos, con el cobro de cuotas extendiéndose a empaque y otros actores en la cadena productiva.
El sector limonero, vital para la economía local, se enfrenta actualmente a un panorama que requiere atención urgente, mientras que las autoridades estatales y federales aún no han implementado estrategias efectivas para combatir la extorsión.
Con información de quadratin.com.mx

