Cambios en tasas, tarifas y fiscalización aumentarán la carga económica y de cumplimiento en 2026, aunque no se implementan nuevos impuestos. El próximo año, el Paquete Fiscal 2026 introduce modificaciones que, sin agregar nuevos impuestos, impactarán en los costos de la población y en las obligaciones de los contribuyentes. Entre los cambios destacan ajustes en tasas, tarifas, deducciones y ampliación de bases gravables, lo que provocará efectos directos e indirectos en diferentes sectores económicos. Uno de los ajustes más relevantes es la actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en productos como las bebidas endulzadas. Aunque estos productos no son recomendables en dietas saludables, su incremento significará un gasto adicional para quienes consumen regularmente estos productos básicos. Este aumento refuerza la tendencia de la administración fiscal a buscar mayores ingresos mediante la regulación y fiscalización en áreas de consumo cotidiano. Asimismo, las aseguradoras verán restringido el acreditamiento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en pagos por reparaciones de daños, lo que podría elevar en hasta un 16% el costo por siniestro. Consecuentemente, estas alzas serán trasladadas a los consumidores, encareciendo primas y servicios del sector asegurador. Por otro lado, la reforma profunda al Código Fiscal de la Federación contempla nuevas facultades para las autoridades en materia de vigilancia y revisión de operaciones. Se ampliarán los supuestos para limitar el uso del Certificado de Sellos Digitales, y se incorporarán mecanismos que permitan realizar fiscalizaciones rápidas mediante fotografía, video y revisiones exprés. Además, se endurecen las sanciones vinculadas a comprobantes fiscales falsos, exigiendo mayor comprobación de la materialidad de las operaciones. En conjunto, estos cambios reflejan una estrategia del gobierno de fortalecer sus herramientas de fiscalización en 2026, lo que se traducirá en mayores costos y obli
