La ONG Amnistía Internacional ha solicitado a la comunidad internacional aumentar la presión sobre las reformas electorales propuestas por el régimen sandinista en Nicaragua, que buscan excluir a la oposición de las elecciones. Esta declaración se realizó a través de un comunicado emitido el jueves.
Datos clave
- Quién: Amnistía Internacional.
- Qué: Solicitud de presión internacional contra reformas electorales.
- Dónde: Nicaragua.
- Cuándo: Comunicado emitido el jueves.
Ana Piquer, la directora para las Américas de Amnistía Internacional, indicó que la reforma electoral representa un intento por consolidar un sistema que otorga al Estado la facultad de decidir arbitrariamente quién puede ejercer el derecho de elegir. La organización enfatiza que la situación en Nicaragua debe ser discutida en todos los foros multilaterales relevantes, exigiendo que el país cumpla con sus obligaciones internacionales en derechos humanos.
La Asamblea Nacional de Nicaragua, bajo el control del régimen de Daniel Ortega, tiene programado aprobar cambios constitucionales a principios de septiembre. Estos cambios buscan impedir la participación de opositores a los que Ortega califica de "golpistas" y en relación a quienes ha afirmado que acto traicionan al país. Se contempla que la nueva legislación impida que personas relacionadas con la oposición, así como aquellas que pidan intervención extranjera, accedan a cargos públicos.
¿Qué implican las reformas electorales en Nicaragua?
Las reformas electorales no solo proponen la exclusión de opositores, sino que también amplían el periodo presidencial de seis a siete años. Esta medida genera preocupación entre líderes opositores, quienes argumentan que esto podría llevar al colapso del proceso democrático en el país. Aún no se ha divulgado el contenido completo de la iniciativa.
¿Cuál es el contexto político en Nicaragua?
Daniel Ortega, quien ha sido presidente durante casi dos décadas, y su esposa, Rosario Murillo, ejercen un control absoluto sobre el país. Desde las protestas de 2018, que resultaron en más de 300 muertes, según la ONU, el régimen ha intensificado su represión. Ortega considera estas movilizaciones un movimiento respaldado por Estados Unidos para desestabilizar su gobierno.
La reacción de Amnistía Internacional refleja la preocupación internacional por el estado de la democracia en Nicaragua. La organización ha instado a otros países a no reconocer ni normalizar la supresión del derecho a la elección, advirtiendo que este es un grave retroceso en los derechos humanos.
Con información de diariolasamericas.com

