La dirigente política Gabriela Mejía fue víctima de violencia en Cuauhtémoc, generando condenas y llamados a la justicia en la entidad. En un hecho que conmociona a la política colimense, Gabriela Mejía Martínez, quien fuera presidenta municipal de Cuauhtémoc, fue víctima de un ataque armado en su vehículo en la colonia El Cariño. La exalcadesa circulaba acompañada de su hermano, quien resultó gravemente herido y posteriormente falleció pese a recibir atención médica. Los detalles iniciales señalan que hombres armados participaron en el ataque, dejando en evidencia la alarmante inseguridad que afecta a diferentes regiones del estado. La Fiscalía General del Estado inició una investigación con perspectiva de género para esclarecer el crimen y localizar a los responsables. Gabriela Mejía, que además era miembro activo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y presidenta del Organismo Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI), había dedicado su vida al servicio público y a la promoción de los derechos de las mujeres. Este suceso se produce en un contexto de creciente preocupación por la violencia en Colima, donde las autoridades y la sociedad civil han intensificado sus esfuerzos por garantizar la seguridad de los actores políticos. La gobernadora del estado, Indira Vizcaíno Silva, expresó a través de sus redes sociales su rechazo a la violencia y demandó una investigación rápida y efectiva. Asimismo, las dirigencias del PRI en nivel nacional y local condenaron el asesinato y exigieron justicia, en un claro llamado a frenar la impunidad que prevalece en la región. La pérdida de una figura política comprometida con la transformación social subraya la necesidad de reforzar las medidas de protección para líderes y activistas, así como de fortalecer las instituciones encargadas de la seguridad pública para garantizar un clima de paz y estabilidad en la entidad.
