El empresario mexicano tomó la decisión de donar un órgano vital a su hermano en 2008, en medio de una lucha por su salud renal, impulsando campañas sobre donación y salud pública. En 2008, Carlos Slim Domit, presidente de América Móvil y Grupo Carso, tomó la notable decisión de donar un riñón a su hermano Patrick, quien atravesaba una grave insuficiencia renal. La intervención quirúrgica, que salvó la vida de Patrick, se llevó a cabo en un momento en que la necesidad de trasplantes en México representaba un desafío importante para la salud pública. Patrick Slim Domit, actualmente vicepresidente de las empresas del grupo y considerado uno de los empresarios más influyentes del país, sufrió problemas renales desde años atrás, síntomas que se agravaron hasta requerir un trasplante. La historia familiar, marcada también por la pérdida de su madre por complicaciones renales, revela el compromiso familiar por la salud y la solidaridad. La donación de Carlos reflejó no solo un acto de amor filial, sino también un ejemplo que ha motivado campañas públicas sobre la importancia de la donación de órganos en México. Desde su experiencia, Slim Domit ha promovido la donación como una forma de salvamento y mejora en la calidad de vida de quienes enfrentan insuficiencias renales. En diversas entrevistas, ha señalado que donar órganos no altera la calidad de vida del donador, que en países como Estados Unidos incluso se relaciona con mayor longevidad y menor incidencia de enfermedades. La baja tasa de donación en México sigue siendo un reto que requiere sensibilización social y mayor diálogo familiar para salvar muchas vidas que están en espera de trasplantes en el país. La donación de órganos incluye riñones, hígados, corazones y tejidos, entre otros, y en México más de 20 mil personas aguardan un trasplante. La iniciativa de Slim Domit y su ejemplo de altruismo muestran la relevancia de fomentar una cultura de donación para atender esta demanda sanitaria y salvar vidas.
