La institución financiera tomó la decisión tras enfrentar problemas de liquidez y sin evidencias de ilícitos, priorizando la protección del patrimonio de sus ahorradores y el sistema financiero. Tras un período de incertidumbre, CI Banco anunció que procederá con su liquidación voluntaria ante la falta de estabilidad financiera y para salvaguardar los intereses de sus clientes, empleados, proveedores y el sistema financiero nacional. La decisión, considerada responsable por sus responsables, se funda en la necesidad de concluir de forma ordenada las operaciones del banco en cumplimiento con la legislación vigente. La institución aclaró que, desde la emisión de una orden de autoridades estadounidenses en junio pasado, han transcurrido más de 100 días sin que hayan presentado pruebas que evidencien irregularidades o actos ilícitos en su gestión. A pesar de haber presentado una demanda contra entidades como el Departamento del Tesoro y la FinCEN, posteriormente decidieron retirarla para centrarse en su proceso de disolución. El impacto de la orden internacional sobre los activos del banco provocó pérdidas materiales considerables y deterioro en su capacidad operativa, lo que imposibilitó continuar con sus negocios. Sin embargo, los accionistas y directivos mantienen su compromiso de colaborar con las autoridades para lograr una conclusión ordenada, priorizando la protección de quienes confían en la institución. Este movimiento se da en un contexto de mayor vigilancia en el sector financiero, donde las instituciones buscan extremar medidas para preservar la estabilidad y confianza del público ante posibles riesgos económicos y legales.
