El banco considera que la economía mexicana tendrá una recuperación gradual en los próximos años, con una política monetaria más flexible y estabilidad en el tipo de cambio. Las predicciones de crecimiento para la economía mexicana en 2025 se han revisado al alza, con expectativas que aumentan desde un 0.4% a un 0.5%. La estimación refleja una recuperación moderada, indicando que, si bien el escenario presenta desafíos, existen fundamentos que permiten prever una ligera expansión del Producto Interno Bruto en ese año. Para 2026, las proyecciones mantienen un crecimiento estimado del 1.4%, sugiriendo una recuperación gradual que todavía no alcanza niveles sólidos de expansión económica. En cuanto a la política monetaria, los analistas creen que el Banco de México reducirá la tasa de interés en septiembre, anticipando un recorte de 25 puntos base, en línea con la tendencia de desaceleración inflacionaria. La expectativa mediana para el cierre de 2025 sitúa la tasa en aproximadamente 7.25%, mientras que en 2026 descendería a cerca del 6.50%. Este ajuste responde a la disminución de la inflación y al margen que tiene el banco central para flexibilizar la política monetaria sin afectar la estabilidad económica. El análisis también contempla aspectos relacionados con la inflación, estimando que las variaciones mensuales ronde anualmente el 3.57% en agosto, con una tendencia a mantenerse dentro de los objetivos del banco central en los próximos años. Por otro lado, el peso mexicano continúa mostrando estabilidad frente al dólar, con pronósticos de paridad en 19.50 pesos en 2025 y una ligera depreciación proyectada a 20.00 pesos en 2026, reflejando un mercado soberano frente a las fluctuaciones globales. Este panorama económico refleja un escenario en el que la economía mexicana enfrenta una recuperación gradual, con una política monetaria que busca equilibrar el control de la inflación y el estímulo al crecimiento. La continuidad en la estabilidad del tipo de cambio y las
