La infestación del gusano descortezador afectó 30 hectáreas del bosque, impulsando esfuerzos de saneamiento y reforestación en Hidalgo. En el municipio de Mineral del Chico, el ecosistema de bosques de oyamel en El Cedral sufrió un impacto significativo debido a una plaga de insectos conocida como gusano descortezador. La infestación afectó cerca del 40 por ciento de las 75 hectáreas del parque, equivalentes a aproximadamente 30 hectáreas, donde la condición de los árboles se deterioró rápidamente, resultando en la tala de más de mil 500 ejemplares. La proliferación de esta plaga fue favorecida por las condiciones climáticas adversas del inicio de 2023, caracterizadas por sequías prolongadas y temperaturas elevadas que estresaron a los árboles, haciendo que fueran más vulnerables a la infestación. La presencia del insecto, que ataca principalmente árboles débiles o estresados, genera galerías en la corteza y interrumpe la circulación de savia, lo que puede conducir a la muerte del árbol en semanas o meses. Frente a la situación, las autoridades forestales y el ejido local implementaron un plan integral que incluyó el saneamiento de árboles afectados, el retiro y destrucción de madera, y la reforestación con la plantación de 10 mil nuevos ejemplares de oyamel, donados por el Parque Nacional El Chico. Además, se desarrollan acciones para monitorear y prevenir la expansión de la plaga, con la participación de las comunidades y diversas dependencias ambientales. El impacto profundo en el paisaje ha reducido la afluencia de turistas, quienes valoran la belleza del bosque, afectando la economía local. Sin embargo, los esfuerzos por recuperar el ecosistema buscan garantizar la sustentabilidad de la reserva natural, esencial tanto para la biodiversidad regional como para futuras generaciones de visitantes.
