José y María, dos inmigrantes que crecieron en Estados Unidos bajo el programa DACA, enfrentan duras realidades tras sus deportaciones. Después de ser expulsados del país que consideran su hogar, luchan por regresar y reunirse con sus familias.
Datos clave
- José y María fueron beneficiarios del programa DACA.
- José fue deportado a Honduras y María a México.
- José recibió la notificación de su deportación en enero.
- María fue deportada el 18 de febrero en una cita de residencia.
- Jessica Treviño espera regresar a Estados Unidos después de su deportación en marzo.
José, quien llegó a Estados Unidos desde Honduras a la edad de ocho años, recuerda su vida en Texas con nostalgia. Se benefició del programa DACA, que protege a los inmigrantes traídos al país de forma ilegal cuando eran niños. Sin embargo, su vida dio un giro drástico cuando, en una revisión de su caso, fue deportado por una orden emitida en su niñez. María, originaria de México, también fue deportada, separada de su hija estadounidense a quien no pudo abrazar antes de ser llevada fuera del país.
¿Cómo afecta DACA a los beneficiarios?
El programa DACA, implementado en 2012, proporciona protección temporal a inmigrantes conocidos como “soñadores”. Sin embargo, la situación actual refleja la vulnerabilidad de estos individuos ante cambios en la política migratoria. La administración de Donald Trump inicialmente intentó eliminar DACA, aunque diversos fallos judiciales lo impidieron. Aún así, la incertidumbre persiste, generando miedo y ansiedad en quienes participan del programa.
¿Qué buscan los deportados al regresar?
Tanto José como María desean recuperar la vida que dejaron atrás. José, quien tuvo que lidiar con el nacimiento de su hijo mientras se encontraba lejos, expresa que su esfuerzo valió la pena al poder abrazar a Mateo. Del mismo modo, María lucha por reencontrarse con su hija después de vivir con el trauma de su deportación. Jessica Treviño, también beneficiaria de DACA, atraviesa una situación similar, buscando regresar a Estados Unidos para estar con sus hijos, quienes quedaron bajo el cuidado de familiares.
La abogada de José y María, Stacy Tolchin, comentó que sus casos resaltan la falta de humanidad en la aplicación de la ley migratoria. La presión sobre el Congreso para impulsar una reforma migratoria se intensifica, ya que las historias de los soñadores evidencian la necesidad de un camino hacia la ciudadanía. Lo que muchos buscan no es solo la legalidad, sino la oportunidad de vivir y prosperar en el lugar que consideran su hogar.
Con información de listindiario.com

