La discusión en el Congreso federal incluye protestas y críticas por recortes en salud y seguridad, en un proceso clave para el próximo año fiscal. Este martes, la Cámara de Diputados inició la revisión del dictamen del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2026, un paso decisivo en la planificación financiera del país. La sesión se realizó en un ambiente de respeto, comenzando con un minuto de silencio en memoria de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, asesinado recientemente en un acto público. En señal de protesta por la violencia, integrantes del Partido Revolucionario Institucional colocaron en sus curules sombreros pintados de rojo que simulaban sangre, en homenaje al edil y en denuncia por la inseguridad que atraviesa la localidad y México en general. Dentro de los debates, el legislador del Partido Acción Nacional expresó su inconformidad con la propuesta del ejecutivo, señalando que el fondo de salud anunciado por la presidencia no fue incluido en el documento oficial. Además, reprochó la reducción en el presupuesto destinado a seguridad, considerándola un indicador del abandono por parte del gobierno federal en áreas prioritarias. El proceso de análisis del presupuesto adquiere relevancia, ya que determinará la distribución de recursos para salud, seguridad y otros rubros esenciales, afectando directamente la gestión gubernamental y la vida de los ciudadanos en el próximo año. La discusión continúa en un momento en el que la atención pública está centrada en garantizar una adecuada asignación de fondos para enfrentar los retos sociales y económicos del país.
