Expertos advierten sobre riesgos y desaceleración en el segundo semestre del año La economía mexicana continúa mostrando una trayectoria de crecimiento moderado pero resistente. Sin embargo, diversos factores como una inversión débil, señales de desaceleración en el consumo y una elevada incertidumbre externa generan recomendaciones de cautela para lo que resta del 2023. Así lo señala el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en su último reporte, el cual analiza el comportamiento de la economía en el segundo trimestre del año. El organismo del sector privado destacó que, pese a las dificultades, la economía mostró cierta resiliencia en el segundo trimestre, impulsada principalmente por la industria y el sector de servicios. Este desempeño contrarrestó el retroceso del sector agropecuario, afectado por sequías y una base de comparación elevada. Además, el repunte de las exportaciones no petroleras en el mercado externo contribuyó a sostener la recuperación. No obstante, el IMEF advirtió que la debilidad en las importaciones de bienes de capital indica una inversión privada que todavía presenta señales de cautela. La organización resaltó además que persisten riesgos relevantes, entre ellos la posible imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, los recientes requisitos regulatorios en México y la incertidumbre generada por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) prevista para 2026. El informe también incluyó los resultados de los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero correspondientes a julio, los cuales sugieren que la economía inició el tercer trimestre con una actividad en baja y sin señales claras de fortalecimiento. Ambos sectores mantienen niveles inferiores a los 50 puntos en su evaluación, reflejando un entorno económico caracterizado por un débil dinamismo. Estos indicadores son producto de encuestas cualitativas realizadas a socios del IMEF y sirven como herramientas de anticipación para en
