Ignacio Campos, quien gobernó Uruapan de 2021 a 2024, aparece en informe oficial por sus supuestos vínculos con Cárteles Unidos, en un contexto de violencia regional. Ignacio Benjamín Campos Equihua, exalcalde de Uruapan, Michoacán, y titular del municipio desde 2021 hasta 2024, ha sido señalado como parte de una lista de narcopolíticos debido a su presunto vínculo con organizaciones criminales, específicamente Cárteles Unidos. La inclusión de Campos en esta relación se basa en un informe de inteligencia filtrado en 2021, que identifica a varios actores políticos en la región con presuntos lazos con el crimen organizado, en medio de un escenario marcado por la creciente violencia y conflictos armados en Michoacán. Este contexto adquiere mayor relevancia considerando la historia reciente de Uruapan, una zona afectada por la presencia de diversos grupos delictivos y actores políticos vinculados coyunturalmente a estas estructuras. La denuncia de su sucesor, el actual alcalde asesinado Carlos Manzo, delataron una supuesta complicidad con el crimen, incluyendo señalamientos de desvío de recursos para campañas políticas y operaciones policiales controladas por organizaciones criminales. La investigación está en curso, y la víctima de estas acusaciones fue, además, víctima de su homicidio, que sigue sin resolverse. Para entender la gravedad de estos señalamientos, hay que recordar que Michoacán ha sido escenario de una lucha intensa entre diversos cárteles desde hace más de una década, en la que actores políticos y delincuentes han convergido en un entorno de impunidad. La relevancia de estos vínculos radica en cómo influyen en la gobernabilidad y seguridad en la región, y en la necesidad de fortalecer las instituciones para combatir la infiltración delictiva en la política. La influencia de organizaciones criminales en procesos electorales en Michoacán no es un fenómeno reciente; datos de tribunales electorales y reportes de inteligencia han evidenciado manipulaciones y
