Fernando Gayoso, un reconocido entrenador de arqueros, falleció recientemente a los 55 años tras una lucha contra una enfermedad poco frecuente. Su partida fue muy sentida en el ámbito futbolístico argentino, especialmente en clubes como Vélez Sarsfield y Boca Juniors, donde dejó una huella imborrable.
A lo largo de su carrera, Gayoso contribuyó significativamente al desarrollo de jóvenes talentos, asumiendo responsabilidades en Boca Juniors, donde había trabajado en las divisiones juveniles. El plantel xeneize realizó un emotivo homenaje en su honor, guardando un minuto de silencio antes de una práctica, recordando su dedicación y compromiso.
Arrancó su camino en el fútbol como jugador en Vélez a finales de los años 80, y alcanzó reconocimiento en el club al ser parte del cuerpo técnico que celebró el campeonato del Torneo Clausura 2005. También estuvo ligado a Central, club donde su legado perdura entre jugadores y aficionados.
Gayoso padecía esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa que afecta la movilidad. En entrevistas previas, compartió su experiencia con esta condición y su interés en participar en investigaciones médicas. A pesar de su diagnóstico, su pasión por el fútbol no se apaciguó, y su legado como entrenador perdura en los corazones de quienes trabajaron con él.
Su impacto se hizo evidente no solo en Boca, también en otros clubes donde dejó su marca, como Racing y Tigre. Las despedidas de sus colegas y de la afición son prueba del respeto y admiración que cosechó a lo largo de su carrera. Su memoria vivirá en cada jugador que tuvo el privilegio de ser entrenado por él.
Con información de lacapital.com.ar

