La relación entre la FIFA y la administración de Donald Trump está siendo objeto de investigaciones. El congresista demócrata Jamie Raskin solicitó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que entregue documentos y se presente ante el Congreso para aclarar los beneficios obtenidos por la organización gracias a su cercanía con el exmandatario estadounidense.
Datos clave
- Quién: Gianni Infantino, presidente de la FIFA.
- Qué: Solicitud de investigación por vínculos con Donald Trump.
- Dónde: Estados Unidos, México y Canadá (en el contexto de la Copa del Mundo 2026).
- Cuándo: Investigación iniciada recientemente.
Raskin, miembro clave del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, busca esclarecer las interacciones entre la FIFA y funcionares del gobierno de Trump, abarcando posibles intercambios de regalos y otros beneficios. La solicitud incluye preservación de todas las comunicaciones, especialmente a través de aplicaciones de mensajería.
La pesquisa se enfoca en el otorgamiento del Premio de la Paz de la FIFA a Trump y decisiones críticas, como la reubicación de oficinas de la FIFA a la Torre Trump. También está en el radar una controversia durante la Copa del Mundo que involucró al delantero estadounidense Folarin Balogun, quien fue habilitado para jugar tras una solicitud directa de Trump a Infantino.
¿Qué implica la investigación?
La solicitud del congresista extiende su alcance hacia la política de venta de boletos durante el Mundial. Raskin exige acceder a los registros de precios, cambios de asientos y quejas de consumidores. Las prácticas comerciales de la FIFA ya están bajo la lupa de fiscales generales de varios estados de EE. UU. por incrementos de precios considerables.
¿A quién afecta esta demanda?
Aunque actualmente los demócratas no tienen la mayoría necesaria para obligar a Infantino a comparecer, esta investigación puede tener repercusiones futuras. Si logran el control en las elecciones intermedias, el Comité Judicial podría profundizar la revisión y establecer citaciones para testigos y documentación.
En resumen, la situación destaca la relación entre la FIFA y la administración Trump, reviviendo posibles escándalos de corrupción en un momento crítico, mientras la FIFA se prepara para futuros eventos, incluyendo el Mundial Femenil de 2031.
Con información de globalmedia.mx

