La Secretaría de Hacienda reafirma la política de estímulos fiscales en combustibles, garantizando precios y recaudación constante durante casi medio año. Durante 26 semanas consecutivas, México mantendrá los estímulos fiscales que fijan la cuota máxima del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en los combustibles, una decisión que busca estabilizar los precios y garantizar una recaudación fiscal significativa. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público oficializó esta política en el Diario Oficial de la Federación, a partir del sábado 4 de octubre, asegurando que las gasolinas y el diésel mantendrán las mismas tarifas desde hace meses, con excepción de ajustes automáticos en caso de variaciones internacionales de los precios del petróleo. Desde que en abril pasado se eliminaron los estímulos parciales en los combustibles, cada litro de gasolina Magna, Premium y diésel ha estado gravado con su cuota máxima de impuestos. Aunque en semanas recientes la autoridad financiera implementó medidas para reactivar descuentos en caso de aumentos en los precios internacionales, por ahora la política vigente se mantiene intacta, con una cuota de aproximadamente 6.45 pesos en gasolina Magna, 5.45 en Premium y 7.09 en diésel, sin estímulos fiscales en la mayor parte del país, salvo en zonas fronterizas como Ciudad Juárez, donde las tarifas varían para facilitar el comercio con Estados Unidos y Guatemala. El gobierno, bajo el mando de Claudia Sheinbaum, ha establecido además un acuerdo con varias empresas gasolineras para que en algunas regiones, como la Ciudad de México, el litro de gasolina Magna no supere los 24 pesos. Sin embargo, el costo final para los consumidores también depende de otros factores como los costos logísticos, de producción y distribución del combustible, además de las fluctuaciones en el mercado internacional. La estrategia busca equilibrar el impacto económico para los consumidores y mantener una recaudación estable que permita financiar pro
